VISIÓN

ESTILO DE EDUCACIÓN
La Tradición Pedagógica Marista se nutre de la experiencia y de la reflexión educativas, desarrolladas desde el Padre Marcelino Champagnat y los primeros Hermanos Maristas hasta nuestros días.
En esta perspectiva podemos destacar algunos aspectos esenciales y peculiares de esta pedagogía.

A. Una pedagogía integral.
Que favorezca el crecimiento integral del alumno, es decir, no solamente que se interese por el aprendizaje, la adquisición de datos, de habilidades y de hábitos, sino de la persona, globalmente. Los primeros Hermanos Maristas ya hacían referencia a "Educar al niño entero". Hoy este principio continúa orientando a nuestro servicio educativo - evangelizador.  Buscamos una educación personal que acompañe a cada uno según sus necesidades, y que favorezca un ambiente humano, adecuado a su madurez individual.

B. Una pedagogía Marial - Educando en el estilo de María. El nombre de Maristas nos recuerda que estamos consagrados a la Virgen y que le pertenecemos. "María educadora de Jesús, inspira nuestra actitud. La contemplamos fiel a su misión. Orientamos el corazón de niños y jóvenes a María, y la hacemos conocer y amar, como camino que lleva a Jesús. Confiamos nuestros alumnos a esta buena Madre y los invitamos a dirigirse a menudo a ella y a imitarla". (Constituciones 84).

"Queremos propagar su culto y ayudar a nuestros alumnos a crecer en una sólida devoción mariana, que se nutra de fuentes bíblicas y litúrgicas, que permanezca abierta el movimiento ecuménico y a la antropología moderna y que sea camino para llegar a Jesús" (Encíclica sobre el Culto Mariano, Paulo VI, pág. 33).

María, madre y educadora, inspira toda la propuesta y el proceso educativo Marista, siendo ella el camino que nos conduce a Jesús de Nazareth.
"En la educación e instrucción de los alumnos se propondrán por modelo el ejemplo de María al educar y servir al Niño Jesús". (Documentos capitulares, pág. 251).